El Mundial es el mayor torneo jamás creado en la historia del fútbol, en eso estamos todos de acuerdo. Países de diferentes continentes luchan por alzarse con una Copa del Mundo que no sólo supone un reconocimiento al mérito deportivo, en muchas ocasiones es una inyección de alegría y un soplo de aire fresco para un pueblo que vive sus días con una tensión añadida.
El primer Mundial se celebró en el año 1930 en Uruguay. Desde entonces, cada cuatro años se vuelve a poner el foco en un torneo que jamás había tenido que detener su actividad hasta 1942. La II Guerra Mundial obligó a la FIFA a suspender la cita de 1942, algo que se volvió a repetir en 1946. Dos ediciones fueron suspendidas debido al grave conflicto bélico que se vivió en aquellos momentos.
En la tercera edición de la Copa del Mundo, celebrada en 1938 en Francia, el torneo estuvo marcado por el conflicto y algunos países tuvieron que ausentarse. Por aquel entonces, Italia se coronó campeona, custodiando el trofeo original conocido como la Copa Jules Rimet. Esta pieza era una representación de la diosa griega de la victoria Nike, que vivió su propia odisea durante la guerra. Para protegerla de los nazis, Ottorino Barassi, vicepresidente de la federación italiana, la retiró en secreto de un banco de Roma. El dirigente la ocultó en una caja de zapatos debajo de su propia cama y aunque los soldados registraron su vivienda, nunca la consiguieron encontrar.
En la siguiente edición, la de 1942, había dos países que se postulaban como posibles sedes. Los candidatos para albergar el Mundial del 42 eran Alemania y Brasil. El conflicto llegó a tal punto que la FIFA se vio obligada a detener la celebración del mayor evento futbolístico. Aquella ocasión fue la primera vez en la historia en la que la Copa del Mundo no se llegó a celebrar, algo histórico. Pero por desgracia, no fue la única...
La guerra llegó a su fin en el año 1945 pero la situación que atravesaba el mundo en aquellos instantes era extremadamente crítica. Por ese motivo el Mundial de 1946 jamás se llegó a disputar. Un total de dos ediciones consecutivas de la Copa del Mundo no se celebraron por los conflictos bélicos y sus correspondientes consecuencias. En junio de 1946 se celebró un congreso con el fin de retomar la cita mundialista tres años después, en 1949, algo que hubiera cambiado la historia y la tradicional cifra par con la que cuentan todos los Mundiales.
El continente europeo estaba pasando por un período de reconstrucción y ningún país presentó su candidatura para ser sede. Sólo Brasil lo hizo pero su condición era que el Mundial se celebrara un año más tarde, en 1950. La FIFA aceptó la propuesta y en 1950 volvió a retomarse la Copa del Mundo con un magnífico torneo que ganó Uruguay con su famoso 'Maracanazo' ante la Brasil de Zizinho y Ademir. Uruguay no sólo recuperó el trono, consiguió devolver la esperanza a un mundo que necesitaba volver a emocionarse con un balón.
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